domingo, 19 de marzo de 2017

El teatro es un virus, propágalo

Clase de Lengua de 2º de E.S.O., la profesora se enfada porque la mayoría de los alumnos no saben leer en voz alta y les increpa: ¿acaso no habéis ido nunca al teatro? Silencio total (mutis por el foro, pero sin salir de clase). Tímidamente levanta la mano Paula: Yo sí, una vez fui a ver "La brujita Amelita", cuando tenía 7 años, y me gustó tanto que aún recuerdo la canción. Profe, ¿si la canto me sube medio punto?

Ésta es una anécdota real ligeramente modificada por mi mano para darle un toque de humor, pero la realidad es que, sin tener más estadística que mi experiencia como espectadora reincidente, observo con tristeza que los niños que van al teatro son siempre los mismos y que los demás, esa gran mayoría que no va nunca o sólo va a las funciones escolares, se lo pierden porque sus padres, responsables de administrar su tiempo de ocio, no los llevan. Hoy, Día Mundial del Teatro para Niños y Jóvenes, quiero reflexionar sobre los motivos por los que los padres no llevan al teatro a sus hijos y desmontarlos, y también sobre las ventajas de llevar a nuestros hijos al teatro.

Mejorando su capacidad de observación

Excusas para no ir al teatro con los niños

  • Es caro ➨ Falso. Es casi siempre más barato que un cine palomitas, mucho más barato que el fútbol y más que un paquete de cigarrillos. Que nadie me diga que el teatro infantil es caro con un cigarro en la boca. Además, hay muchos espectáculos de teatro infantil gratuitos, sólo hay que buscarlos
  • A mi hijo no le gusta ➨ Falso. Hay tal variedad de espectáculos infantiles (teatro, títeres, danza, magia...) que es imposible que ninguno le guste. Además, si alguna vez sale diciendo que no le ha gustado, alégrate, porque eso significa que está desarrollando su espíritu crítico. 
  • Me da pereza ➨ ¡Toma! Y a ellos hacer los deberes a las 4 de la tarde...
  • En el cine se portan mejor ➨ Falso. En el cine nadie juzga cómo se portan, si están molestando al de delante, con cambiarlos de fila ya lo solucionas. En el cine no hay que inculcar respeto al actor.
  • Sus amigos no van ➨ El teatro es un virus más contagioso que la gripe, propágalo tú, ya verás como los "infectados" repiten.
  • Ya irá de mayor si le gusta ➨ Nunca sabrá si le gusta, si no se lo has dado a probar. ¿Acaso has esperado a que tu hijo sea mayor para que elija su religión o se haga del Madrid? Pues eso.

Ventajas de llevar a nuestros hijos al teatro

Lluvia de beneficios
  • Es un ocio activo, ya que exige procesar la información que se recibe, obliga a reflexionar, y a partir de estas reflexiones puede generar diálogo intergeneracional.
  • Mejora la empatía, porque el teatro nos lleva a vivir otras vidas, incluso como espectadores, nos "pone en la piel del otro".
  • Potencia la imaginación, al no darlo todo hecho (como el cine). En el teatro infantil, el niño crea su propia representación de la realidad, por lo que cada función es única para cada espectador.
  • Inculca respeto por el trabajo de los actores, pero también hacia los otros espectadores. Los niños aprenden a estar en silencio y relajados durante una hora en un espacio lúdico, mientras disfrutan.
  • Mejora la capacidad de observación, lo que no se ve, se pierde, no hay marcha atrás. En cada función, los niños aprenden a estar más atentos a los pequeños detalles y exportan ese aprendizaje al resto de sus experiencias vitales.
  • Aumenta la memoria, en relación con la capacidad de observación, pero también por el aprendizaje de pequeños textos, poesías o canciones.
  • Sociabiliza, porque el teatro es un arte colectivo, tanto en su producción como en su consumo.
  • Impulsa la expresión artística. El teatro es una forma de arte que potencia la creatividad. Luego los espectadores van a reflejarla en dibujos, representaciones domésticas o cuentos inventados.
  • Mejora la resolución de problemas, al incrementar la creatividad.
  • Compartir una actividad lúdica y cultural mejora las relaciones parentales. 
  • Genera agilidad mental, al convertir al espectador en intérprete de los diálogos y del lenguaje no verbal en tiempo real.

Hace casi catorce años que fui madre por primera vez. Siempre he llevado a mis hijos al teatro. A veces he sido criticada por ello, de soslayo: ¡qué barbaridad!, ¿tan pequeña la llevas? ¿tantas veces? (con sorna) ¡qué cultural!... hasta tal punto que confieso que, durante un tiempo, no negué, pero oculté mi devoción por la escena. De repente un día, me di cuenta de que todo el mundo intenta captarte para su causa, sin avergonzarse de ella: vota a tal partido, reza a tal dios, hazte del Betis, ve a los toros...y decidí hacer lo mismo con el teatro. Empecé por no ocultar mi devoción, luego la plasmé en este blog, y las preguntas de los demás fueron cambiando, primero, ¿a qué teatro has ido este fin de semana? y ahora, ¿a qué teatro vas a ir el fin de semana que viene?

El teatro es a la cultura como el omega tres o las vitaminas a los alimentos probióticos. Llevar al teatro a tus hijos es darles una experiencia cultural que los enriquece y hace crecer en madurez y en habilidades que mejorarán su capacidad para enfrentarse a situaciones difíciles. El teatro para los adolescentes es una vacuna contra el aburrimiento, la desidia y el desinterés de los que siempre se les acusa injustamente. No esperes a que tus hijos crezcan, llévalos al teatro ahora: el teatro es un virus, déjate contagiar.

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